kokedama

La magia de las plantas colgantes Kokedamas

Las plantas colgantes también llamadas Kokedamas son un recurso muy utilizado en decoración desde siempre. De hecho, junto con la recuperación del arte del macramé, han vuelto a las casas las macetas colgantes con helechos y enredaderas. Pero hoy te proponemos algo distinto, y también muy antiguo. Tanto como que viene del s. XVII.

Los Kokedamas son plantas colgantes sin maceta, ya que se trata de bolas de musgo con arcilla que recubren el cepellón de las plantas. Se cuelgan del techo o de la estructura que sea con finas cuerdas, a la altura que se desee, y acaban configurando pequeños mundos vivos flotantes que llenan cualquier interior de una magia especial.

kokedama

¿Y qué tipo de plantas se usan? Pues parece que la imaginación de los japoneses no tiene límite, porque van desde los helechos, las begonias y pequeñas bulbosas hasta palmeras, ficus, papiros, frutales enanos, fresas, hierbabuena… Y dicen que es tan fácil de cultivar como de cuidar.

Sólo necesita, primero, estar en un lugar luminoso alejado de la luz directa del sol, de las corrientes de aire y de la calefacción; y segundo, riego por inmersión cada vez que el musgo esté a punto de secarse. Ah, y naturalmente, dependiendo de la planta que uses para hacerlo, puedes usarlo en interior o en exterior.

¿Te atreves a hacer uno?, En nuestro vivero de plantas y centro de jardinería encontraras todo lo necesario para crear tu kokedama,  y continuación te  detallamos todos los pasos a seguir para que consigas montar tu propia kokedam

  • Para hacer un kokedama, busca estos materiales en tu centro de jardinería:

    – Musgo o Sphagnum
    – Akadama
    – Sustrato rico en turba
    – Hilo de algodón
    – Una pequeña planta

    • Prepara una mezcla con una parte de sustrato rico en turba por tres partes de akadama. Humedécela bien y haz un barro consistente, mezclándolo a conciencia y amasándolo. Deberás formar una bola arcillosa del tamaño de una naranja.
    • Extiende la bola que has formado haciendo una especie de torta.
    • Libera la tierra del cepellón de la planta que vas a utilizar con cuidado de mantener la mayor cantidad posible de raíces. Puedes hacerlo sacudiendo ligeramente el cepellón o bajo un grifo con agua templada.
    • Envuelve inmediatamente las raíces con la torta de sustrato y forma una bola.
    • Alrededor de la bola extiende el musgo, y apretándolo bien comienza a rodearlo con el hilo entrecruzando las pasadas hasta que quede bien sujeto.
    • Riega el kokedama por inmersión introduciéndolo delicadamente en el agua. Escurre el exceso de líquido.
    ¡Ya lo tienes!